Eutonía

La Eutonía ha sido desarrollada por Gerda Alexander a partir de los años 40. Eutonía hace referencia a un equilibrio del tono, bien muscular, neurovegetativo o psíquico y persigue gestionar el tono desde el reposo absoluto al empleo máximo de la fuerza.

En el trabajo de eutonía, de una manera o de otra están presentes tres ideas básicas, algunas de ellas compartidas con otros trabajos de carácter consciente:

La conciencia del cuerpo: Tiene que ver con lo que se percibe del propio cuerpo. Proceso de darse cuenta de la globalidad del cuerpo, es decir no sólo del conjunto de nervios, músculos, huesos, etc., sino de la globalidad del ser humano como un todo indivisible, en el cual ninguna parte tiene sentido por sí misma sino con relación al todo.

La atención: Supone estar despierto, estar alerta, estar abierto las sensaciones, a los estímulos que llegan desde dentro y desde fuera de uno mismo.

El tono: Característico del trabajo de eutonía es esta búsqueda consciente de la regulación tónica con todas sus implicaciones. Desde un punto de vista neurofisiológico, se puede definir el tono como el estado de tensión vital de base presente en todo organismo vivo.

En Eutonía el trabajo va dirigido a que la persona encuentre en cada momento y actividad el tono adecuado, no sólo el tono bajo, que tendría que ver con la relajación.